Cada vez son menos los equipos que se atreven a participar en el Dakar en la categoría reservada a los coches de serie, la T2. Una categoría para la que quedan muy pocos coches disponibles, ya que los TT van desapareciendo del mercado, mientras los veteranos pierden la ficha de homologación necesaria para entrar en la categoría de coches de serie, con lo cual ya no son aptos. Pero todavía queda quien se mete en la aventura de hacer el Dakar con un T2, una tarea no fácil en una carrera pensada para poner las cosas difíciles a los protos T1. Y entre esos pocos héroes encontramos a Joan Font, que Vic volverá a competir con un Toyota Land Cruiser del FN Speed Team dentro de la categoría T2, copilotado en esta ocasión por Sergi Brugué.

Para Joan será su cuarta participación dakariana y buscará llegar a la meta por tercera vez consecutiva, tras conseguirlo en las ediciones de 2019 y 2020. “Es un milagro que volvamos a correr el Dakar. Habrá que ir etapa a etapa, pero sabemos que estamos mucho mejor preparados que en 2020. Estoy súper ilusionado y motivado”, comentaba el lunes pasado antes de partir hacia Arabia Saudí.

“La preparación del coche se ha hecho en Automotor 4×4, un preparador con mucha experiencia en raids con el que hemos instalado mejoras en las suspensiones y el motor. Hemos estado probando mucho el Toyota en Murcia y estamos confiados. El planteamiento de carrera será ir de menos a más”, añade Font.

De este modo, el experimentado piloto catalán disputará su segundo Dakar consecutivo con el coche nipón que en 2020 le llevó hasta el tercer puesto dentro de la categoría reservada a los vehículos de serie diésel.